Habia una vez: así es como suelen empezar la mayoría de cuentos sin embargo en esta ocasión no fue una vez, fueron varias las ocasiones en que ella lloro de la desesperación. A veces se sentaba noches enteras en la puerta de aquel bar, esperando que Mateo salga de ahí, ella lo observaba como regresaba a la casa, entre tumbos buscando bronca con todo lo que se le cruzabas, creaba distracciones para evitar que los lobos lo lastimen, ella entraba de puntitas en la casa y solo cuando el se cansaba de hacer alboroto y por fin caía rendido en los brazos de morfeo, ella, Su Madre se acercaba a quitarle la ropa, lo acariciaba con ternura le curaba las heridas de sus manos, lo acomodaba, le limpiaba los vómitos y lo dejaba descansando, en la mañana le despertaba con el aroma de café recién pasado, le llevaba casi siempre el desayuno a la cama, jugo de tomate pa la resaca, un café bien cargado, pan integral, y un tazón de fruta.
Mateo se despertaba pensando en la juerga del dia anterior, no se molestaba siquiera en saludar a su madre, se servia su desayuno casi a media mañana, después sacaba su ropa limpia y se acicalaba.
Miraba a su madre con un aire de desprecio, pensaba igual que su padre; esa mujer no merecía ni el mas mínimo respeto... Salia por la tarde muy bien perfumado cerraba la puerta con fuerza, y de su madre no le importaba un carajo. Solia conquistar a las chicas que pasaban por su lado les obsequiaba piropos. En el barrio le temían el tenia su reputación. Se decía se comentaba, mas bien se susurraba que Mateo habia matado a Juan Diego con sus propias manos, que bien se lo tenia merecido por morder la mano que le daba de comer. Pobre Juan Diego a sus 23 años encontrar ese destino. Pero sirvió de ejemplo para todos los demás desde ese dia a Mateo nadie lo trato mal, todos lo respetaba hasta se podría decir que lo admiraban.
Mateo tenia ya 27 años su piel blanca lo hacia lucir como un extranjero, era alto, delgado, y fornido.
Su madre le pago la Universidad pero a el poco le importaba eso decidió aprovechar ese tiempo y ese espacio para mejorar sus redes sociales, y ampliar su negocio. Los profesores apenas lo conocían porque su nombre figuraba en la lista de alumnos, pero ninguno lo habia visto jamas en sus clases, sus amigos le llamaban el flaco y pocos conocían su verdadero nombre, todos lo veían como un tipo serio, confiable, y de armas tomar. Sabían que el flaco no decía los cosas solo por decirlo su palabra valía oro, y todo lo que el ofrecía se cumplía en un plazo máximo de 72 horas. Una sola vez en toda su vida no cumplió el pacto, se sentía aun decepcionado pero estaba consciente de que no habia nada que el pudiera hacer, una moto se le adelanto estropeando el botín. Y frustrando así todo el plan maestro
lunes, 22 de octubre de 2012
domingo, 21 de octubre de 2012
Escribir es una pasión, pero mas que una pasión es un arte, es el arte de comunicar de transportar nuestras ideas de un lugar a otro.. de un tiempo a otro... de un universo a otro totalmente distinto..
Escribir es mágico, casi tan mágico como leer. Aun recuerdo la primera vez que me enamore de un personaje literario, tenia yo 15 años me encontraba junto a una obra de Carlos Cuauhtémoc Sánchez "Los ojos de mi princesa". Lo leí por buscar algo que hacer y descubrí un personaje misterioso, inspirador y me enamore de Sheccid, junto con Jose Carlos el personaje de esta desventura romántica viví la ilusión, el enamoramiento, y la decepción fruto de una idea equivoca.
Desde ese día descubrí que un libro es una puerta a otros universos, es la manera mas fácil de viajar y vivir increíbles aventuras, y ahora como una acto de reprosidad con todos aquellos genios que me han hecho volar quiero dejar aquí mis aventuras... y a la vez os invito a cada uno de ustedes a compartirlas conmigo...
Carpe Diem.
Andrei..
Escribir es mágico, casi tan mágico como leer. Aun recuerdo la primera vez que me enamore de un personaje literario, tenia yo 15 años me encontraba junto a una obra de Carlos Cuauhtémoc Sánchez "Los ojos de mi princesa". Lo leí por buscar algo que hacer y descubrí un personaje misterioso, inspirador y me enamore de Sheccid, junto con Jose Carlos el personaje de esta desventura romántica viví la ilusión, el enamoramiento, y la decepción fruto de una idea equivoca.
Desde ese día descubrí que un libro es una puerta a otros universos, es la manera mas fácil de viajar y vivir increíbles aventuras, y ahora como una acto de reprosidad con todos aquellos genios que me han hecho volar quiero dejar aquí mis aventuras... y a la vez os invito a cada uno de ustedes a compartirlas conmigo...
Carpe Diem.
Andrei..
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